Descripción
El dial
Lo que realmente distingue a este Omega CK700 es su esfera de radio totalmente original e intacta, una rareza en el mercado actual. Muchos de los ejemplares que han sobrevivido han sido reavivados o lacados de nuevo a lo largo de los años, pero éste se mantiene en su estado de fábrica, con sus llamativos números arábigos y su envejecido lume de radio intactos. La superficie lacada en negro ha envejecido maravillosamente, dándole esa pátina profunda y rica que los coleccionistas buscan en un reloj de piloto de antes de la guerra. Las manecillas estilo catedral, también rellenas de radium original, contribuyen a la inconfundible estética de aviación. Se trataba de un reloj-herramienta en el sentido más puro, diseñado para ofrecer la máxima visibilidad en condiciones de poca luz, permitiendo a los pilotos leer la hora de un vistazo.
El caso
Con sus 41 mm, el CK700 era una auténtica rareza en la década de 1930, una época en la que la mayoría de los relojes de pulsera medían menos de 35 mm. Su caja de acero inoxidable era muy duradera, con bisel atornillado y fondo atornillado, para proteger el movimiento del polvo y la humedad. A diferencia de muchos relojes de piloto de la época, que contaban con un fondo a presión más sencillo, el CK700 se diseñó con una placa de protección adicional para el movimiento, lo que reforzaba el compromiso de Omega con la precisión y la fiabilidad. La gran corona de cebolla extendida permitía dar cuerda y ajustarla fácilmente, incluso con guantes, una característica crucial para los aviadores que surcaban los cielos en condiciones gélidas.
El Movimiento
En el interior de este excepcional reloj late el calibre 35 de Omega, un movimiento de cuerda manual de gran tamaño y alta calidad diseñado específicamente para la precisión de cronometraje. Este movimiento era conocido por su robusta construcción y su excelente cronometraje, lo que lo convertía en la opción ideal para los pilotos profesionales. A pesar de tener casi un siglo de antigüedad, este ejemplar sigue funcionando a la perfección, lo que da fe tanto de la artesanía de Omega como de la cuidadosa conservación de este reloj en particular.
Encontrar un CK700 original no es tarea fácil, ya que muchos han sido restaurados o han sufrido grietas en las esferas y rejuvenecido las agujas a lo largo de las décadas. Este ejemplo, sin embargo, permanece intacto, lo que lo convierte en una auténtica pieza de coleccionista. Para aquellos que han estado buscando el reloj de piloto Omega de antes de la guerra definitivo, éste es el que deben tener.
Lo que nos gusta:
- Preciosa esfera original intacta
- Excelente estado
- Reloj extremadamente raro
Lo que hay que saber:
- A menos que se indique lo contrario, es habitual que los relojes antiguos no vengan con caja ni papeles. En el raro caso de que un reloj venga con caja y papeles, se mencionará en la descripción. Todas las compras vienen con una caja de reloj de madera negro a medida y tarjeta de garantía.
























